Sate

Sate fachadas

Sistema de Aislamiento Térmico para Exterior, Sate

SATE significa Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior, haciendo mención al sistema empleado para aislar térmica y acústicamente una fachada por la parte exterior. Esta forma de aislar el edificio tiene grandes ventajas para el ahorro energético, medioambiental y el confort, por tanto es un sistema muy utilizado tanto para obra nueva como para rehabilitación de edificios.

El SATE consiste en instalar un material aislante adherido a la fachada habitualmente fijado por adhesivo y fijación mecánica. El SATE evita que aparezcan puentes térmicos en el edificio, por lo que la eficiencia térmica de la fachada mejora, es decir mejora la habitabilidad y el confort térmico dentro de la vivienda. Se minoran las fugas de energía que se producen a través de la fachada.

La totalidad de los materiales que se empleen al poner el sistema SATE deben de cumplir con la DITE, que es una norma integrado en el El Reglamento europeo de productos de la construcción (UE) 305/2011

Fases en la ejecución del Sistema SATE en Detalle:

Preparación de la Fachada, soportes:

En obra nueva como en rehabilitación, y de forma especial en la rehabilitación energética de fachadas de edificios, hay que tener muy en cuenta la estabilidad, cohesión, resistencia y limpieza de la fachada en donde se pondrá SATE.

Es decir, hay que llevar a cabo una preparación del edificio para que tengamos un soporte perfecto en el que fijar y anclar el aislante, de tal forma que la superficie se encuentre nivelada y tengamos una superficie adherente, con una planicidad en toda la fachada donde se van a colocar los soportes aislantes. Y si fuera preciso regular la superficie con la aplicación de un revoco.

La fachada debe ser regular y plana para poder adherir el aislante convenientemente. Sin irregularidades ni desniveles.

Los soportes del SATE pueden ser de diferentes tipos, por lo que habrá que ver en cada caso cuál es el tipo de aislante más adecuado para hacer el SATE en un edificio. Se elegirá el sistema más adecuado en cada caso en función de las superficies y el tipo de soporte que encontremos. Los más empleados son las Placas de Poliestireno expandido (EPS), placas Poliestireno extruido (XPS) o incluso paneles de lana mineral, hay que analizar cuál es el material aislante más idóneo.

Perfiles de Arranque:

Los perfiles de arranque se ponen antes de instalar las placas de aislamiento, de forma horizontal en el inferior de la zona a revestida, de tal forma que se puede realizar de manera muy uniforme el inicio de la instalación de las placas y crear de esta forma una área protegida de la humedad, golpes, etc. Antes de empezar a fijar el perfil de arranque debe de hacerse un zócalo (de unos 15 mm) para evitar la humedad por capilaridad.

Instalación de Placas Aislantes:

Puede variar según el fabricante del aislante, ya que como decíamos anteriormente se pueden poner diferentes modalidades de materiales aislantes: placas de poliestireno expandido (EPS), las placas de poliestireno extruido (XPS) o bien placas de lana mineral. Existen varias técnicas de aplicación: En algunos casos se extiende un hilo perimetral y pelladas centradas sobre la parte trasera de la placa aislante y en otros casos se extiende el adhesivo con una llana dentada en el reverso de las placas.

A continuación, se colocan las placas aislantes, éstas se apoyarán sobre el perfil de arranque, ejerciendo una presión de vaivén para repartir de forma uniforme el adhesivo, seguidamente se presionará con ayuda de la llana. En el supuesto de aplicación de adhesivo en la totalidad de la superficie, se presionará las placas con la llana. Luego las placas aislantes se fijaran al soporte por medio de adhesivo y fijación mecánica de forma complementaria por medio de tacos de plástico.

Hay que vigilar al colocarlo en las esquinas, ya que deben estar protegidas con perfiles metálicos, que son útiles para reforzar puntos difíciles y obtener verticalidad y uniformidad.

Aplicación del Mortero:

Las placas se deben revestir con una primera capa de mortero, denominada capa base, de entre 1 a 2 mm de espesor. Encima del mortero base se pone la malla, el tejido tiene que penetrar por medio de presión sobre la primera capa de mortero. El encuentro entre dos mallas tiene que solaparse al menos 10 cm con los tramos contiguos de malla.

Una vez secada la primera capa de mortero, se aplicará una segunda capa que cubrirá completamente la malla. Deben tener un espesor aproximado (de las 2 capas) de unos 4 mm. Una vez secado se dejará la superficie lisa.

Ya aplicada la 2ª de capa de mortero hay que esperar un día para aplicar la imprimación cuyas funciones básicas son; Evitar una mayor absorción del mortero de acabado, crear una superficie adherente para el acabado final y funcionar como igualante de la terminación final, ya que debe de ser del mismo tono. Se igualarán las tonalidades y las superficies para lograr un acabado uniforme en toda la fachada exterior.

Después, se aplicará un revestimiento de una o varias capas para mejorar el aislamiento térmico y finalmente se le aplica un revoco de acabado o bien se le pondrá un aplacado fijado a la fachada que puede ser de ladrillo, cerámica, piedra,…

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